Ahora que los días van siendo más cortos y el frío llama de nuevo a nuestra puerta me paro a pensar, y aunque probablemente este no haya sido el mejor verano de mi vida si no el que más me a echo aprender.
De hecho he aprendido que las personas van y vienen, que hay que saber quien merece tú confianza y quien no, que los "para siempre" pueden convertirse en un "para un tiempo". De igual forma, me he dado cuenta de que la vida cambiarte en un instante con un simple decisión, que no es bueno acostumbrarse a nada y que no se debe obligar a nadie a permanecer en tu vida.
Las cosas, las personas, los sentimientos cambian pero lo que esta destinado a ser tarde o temprano lo será. Solo espero poner en practica todo lo que he estado aprendiendo en esta nueva etapa de mi vida, y sobre todo espero no equivocarme ni en cuanto a decisiones ni en cuanto a personas.
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